Mientras este país en 2007 exportó 157 millones de euros (244 millones de dólares) al mercado latinoamericano, importó de allí solo 5,8 millones de euros (nueve millones de dólares), según informó el Centro Regional para el Fomento del Libro en América Latina, el Caribe, España y Portugal (Cerlalc). El escritor colombiano Luis Fayad, que presentó su libro "Los parientes de Ester", comentó esta situación afirmando que "los latinoamericanos somos malos consumidores de libros, leemos poco y casi todo lo que figura son libros promovidos como best-sellers".
Una prueba, concluyó, es que mientras en España se publican miles de títulos por año, en América Latina la situación está mucho más lejos. Las diferencias económicas se manifiestan también en las ganancias. La Confederación Española de Gremios y Asociaciones de Libros (Cegal), que representa a 1.500 librerías, presentó un informe muy clarificador.

Vista de la librería El Ateneo en Buenos Aires
Se indica que las librerías muy grandes ganan como promedio 3,13 por ciento del total de sus ventas, mientras que las más pequeñas registran pérdidas en torno a 1,81 por ciento. Este estudio excluyó a las tiendas que no están dentro de los supermercados, a los kioscos de periódicos y a los expendios cuya comercialización de libros no superan el 80 por ciento del total. La Feria del Libro de Madrid, inaugurada el 30 de mayo y que finalizará el 16 de este mes, está ubicada en el céntrico Parque del Retiro, dentro del cual hay 363 casetas (kioscos) ubicados a ambos lados de un camino de un kilómetro de largo, en las que se ubicaron 259 editoriales, 119 librerías, 14 distribuidoras y 31 organismos oficiales.
Entre ambos lados del camino hay varios pabellones, entre ellos el del Círculo del Libro, en los que diariamente se realizan conferencias, presentaciones y debates. De los kioscos se destacan cinco dedicados a los países americanos de habla hispana, en los que se muestran 1.800 títulos de 243 editoriales, destacándose porque este año la Feria se dedica a América Latina, así como en 2007 fue dedicada a África.
Estos días se celebra el septuagésimo quinto aniversario de la fundación de la Feria, creada cuando España vivía su segunda república, presidida por Manuel Azaña. Sin embargo, la de este año es la sexagésimo séptima edición, ya que, aunque tiene carácter anual, dejó de hacerse durante la guerra civil (1936-1939) y en los primeros años de la dictadura de Francisco Franco que siguió a la misma y hasta 1975.
Así como en años anteriores brillaron los nombres del argentino Jorge Luis Borges (1899-1986), el colombiano Gabriel García Márquez, el chileno Pablo Neruda (1904-1973) o el mexicano Juan Rulfo (1917-1986), ahora, sin que se apague el resplandor de ellos, sueltan sus chispas los libros del argentino Alan Pauls, el mexicano Juan Villoro, el peruano Santiago Roncagliolo o el colombiano Juan Gabriel Vásquez, todos ellos con menos de 40 años de edad.
En cuanto a ventas, se estima que este año se batirá el récord, ya que se están exponiendo 1.800 títulos, dijo el director de la Feria, Teodoro Sacristán, quien agregó que todo indica que también se superará el número de público que asistió a las anteriores ferias. En los kioscos de las librerías y las editoriales se suceden unos a otros los autores firmando ejemplares, que dedican a los compradores. Uno de ellos, el periodista y escritor español Gabriel Albiac, comentó a IPS que los editores ven vivir y morir en pocos meses a los libros como fuente de sus ingresos.
Pero, añadió, el autor deja sobre el papel pedazos de memoria de su vida, para que el libro viva entre uno y dos meses, "lo que podría ser, en fin, lo mismo que ninguno", por lo que los ejemplares que no sean vendidos serán cortados en pedazos y convertidos en pasta.Por eso, concluyó Albiac, "una caja de fresones es en la actualidad una mercancía con más tiempo de vida que un libro".
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