Blog de Ángel Casaña, director de fotografía del periódico 'EL MUNDO', edita y comenta la imagen fotográfica de la semana
MADRID:-Existe un momento delicioso en el 'Cyrano de Bergerac' del dramaturgo Edmond Rostand. No se conoce si la anécdota es real o literaria. Según la misma, el pendenciero del barrio increpa al poeta buscando pelea mencionando el tamaño de su nariz. Ocurre que no ofende quien quiere, sino quien puede..., y el contemporáneo de Molière no vio comprometido su honor por el comentario. Todo lo contrario, enseñó al gañán varias formas de referirse a su apéndice nasal con talento. Incluso para insultar hay que tenerlo. El pelagatos se aleja de la escena humillado, mascullando vagamente frases pretendidamente insultantes que no logran inmutar a Cyrano. Los insultos lanzados bajo el manto del anonimato o la irreverencia no empujaron a Cyrano al duelo. El controvertido poeta destilaba ironía y como todos los grandes de la historia, sabía elegir sus enemigos, que nunca eran piezas menores. Todos los años por estas fechas asistimos a un duelo de dos adversarios sin espada, un teatro sobre el que se mueven el hombre y el toro, una especie de baile poético que ocasionalmente acaba en duras consecuencias para el primero. Se produce en Pamplona y la calle no permite bromas. Es gente que elige bien su rival: un animal con dos cuernos y muchos kilos. Un descuido y te mata el golpe, o los pitones. O te deja seriamente tocado. Los mozos auténticos limpian la calle de ebrios de alcohol y soberbia: solo hay espacio para los mejores, el resto, además de estorbar, puede caer malherido.  Foto Jim Hollander A Pamplona hemos de ir, vienen a decir muchos grandes fotógrafos. No sólo españoles: los Sanfermines son seguidos en todo el mundo y eso atrae a grandes profesionales de todo el planeta. Uno de ellos es Jim Hollander. Flamenco de apellido, el fotógrafo cambia por estas fechas el enfrentamiento bíblico entre isrealíes y palestinos por el que se disputa pasando por la curva de la calle Estafeta. Justo antes de volver a Pamplona (a donde no se va si no que se vuelve), Hollander cubría el incidente en el que perdieron la vida cuatro personas cuando un palestino embistió con una excabadora todo lo que se ponía delante suyo, incluído un autobús. Probablemente habrán 'leído' fotos en los periódicos de estos días más dramáticas que ésta. Sin embargo, pocas tan pedagógicas. Nos muestra una calle repleta de mozos y el comportamiento de un toro pasando por encima de dos de ellos. Uno ha perdido el fajín y parte de la tela de su pantalón. El otro parece tratar de protegerse con su mano izquierda. Ese es el punto de entrada de la imagen, pero a partir de ahí consta de multitud de elementos: el punto de fuga ligeramente caído, la calle engalanada, sus balcones a rebosar, la mirada hacia atrás o de lado de los jóvenes que pisan el pavimento, dos hombres subidos a una verja con intención de ver pasar el toro sin correr delante suyo... Fuerza, color... y la muerte pasando de largo.
Añadir como favorito (0) | Cite este artículo en su sitio | Vistas: 663 | Imprimir | E-Mail
Solo los usuarios registrados pueden agregar sus comentarios. Por favor, vaya a login, o regístrese. Powered by AkoComment Tweaked Special Edition v.1.4 |