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Alan Ladd y Charlton Heston inspiraron a Spielberg para crear a Indiana Jones

Escrito por Redacción Iberarte el . Publicado en Literatura

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Heroes-y-Villanos 23`Héroes y villanos en el cine´ (Pigmalión), de David Felipe Arranz, indaga en el poder ético y educador del cine, propone un recorrido por los grandes personajes de películas poco conocidas.

Madrid.- Los actores Alan Ladd y Charlton Heston inspiraron a Steven Spielberg la creación en 1981 de Indiana Jones, según apunta el filólogo y periodista David Felipe Arranz en `Héroes y villanos del cine´ (Pigmalión), volumen que indaga en el poder ético y educador del cine.

China 23Imagen: cartel de la película "China"

Se trata, en concreto, de China (1943), de John Farrow, y El secreto de los incas (1954), de Jerry Hopper, protagonizadas por ambos actores, proporcionaron a Steven Spielberg la materia prima para la creación del célebre arqueólogo, según Arranz, profesor e investigador de la Universidad Carlos III de Madrid, una de las conclusiones de este ensayo que profundiza en las historias “no contadas” de muchas génesis de películas imprescindibles.

El ensayo `Héroes y villanos en el cine´ propone un recorrido por los grandes personajes de películas poco conocidas dirigidas por Ernest B. Schoedsack, John Ford, Fred Zinnemann, J. Lee Thompson, Stanley Kubrick, Ridley Scott, Steven Spielberg o Roland Emmerich. Además, Arranz reivindica en el libro el papel que ha jugado el cine europeo en la construcción de valores y sensibilidades a lo largo de las décadas de los años 50, 60 y 70: Georges Franju, Jirí Menzel, Jirí Weiss, Ion Popescu-Gopo, Milos Forman, Alain Resnais, Michelangelo Antonioni o Joseph Losey.

Heroes-y-Villanos 23Carátula de Héroes y villanos de David Felipe Arranz.

Héroes y villanos en el cine es la crónica de una fascinación y de la memoria de tramas, lugares y personajes que forman parte de nuestra vida. “El cine convoca una forma de escritura situada en el terreno de los recuerdos, de las imágenes, de los sueños que van cristalizando y que nos construyen, nos conforman una determinada forma de ser”, apunta David Felipe Arranz en este ensayo en el que se refiere al cinéfilo y al lector empedernido como “un ser obstinado, marginal e incomprendido” que, antes o después, termina por “desordenar las normas comúnmente aceptadas de la vida light”.

El libro reúne una treintena de análisis sobre cineastas y películas de trasfondo literario o filosófico y realiza una catalogación de los villanos del celuloide, que van de los asesinos en serie a los villanos de opereta, pasando por los científicos locos. Planeta prohibido (1956), basada en La Tempestad de Shakespeare; Espartaco (1960), que adapta la novela de Howard Fast; El mundo de George Apley (1947), inspirado en la novela de John Phillips Marquand; las películas de las décadas de los años 40 y 50 basadas en obras de escritores de la Generación perdida o conexiones insólitas como la fascinación de Walt Disney y las grandes productoras por la literatura hispanoamericana, muestran cómo los grandes personajes parten de un origen literario.

David F_Arranz_Ant-PlataEn la imagen el autor, David Felipe Arranz.

El libro también aborda las adaptaciones de dramaturgos como Peter Shaffer y Jean Giraudoux o novelistas poco conocidos por el gran público, como George du Maurier, Hubert Montelheit, Bohumil Hrabal, Friedrich Dürrenmatt, Alain Robbe-Grillet o Nicholas Mosley, pero que jugaron un papel esencial en la configuración del imaginario colectivo de Europa y Estados Unidos después de la II Guerra Mundial.