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Exposición: `Sorolla, un jardín para pintar´

Escrito por José Belló Aliaga el . Publicado en Pintura

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Sorolla-Jardin 4La muestra relata a través de una selección de óleos, dibujos, esculturas, azulejos y fotografías la pasión por los jardines de uno de los pintores españoles más universales.

Por José Belló Aliaga

Uno de los grandes sueños de la vida del pintor Joaquín Sorolla (Valencia, 1863 - Madrid, 1923) fue unir en un solo espacio su estudio y su casa, su pintura y su familia, todo ello amparado por un bello jardín. El actual museo Sorolla de Madrid es la culminación de ese sueño, y su jardín cons¬tituye una de las obras maestras más importan¬tes del artista.

SOROLLA, UN JARDÍN PARA PINTAR
Sorolla, un jardín para pintar relata a través de una selección de óleos, dibujos, esculturas, azulejos y fotografías, cómo el pintor concibió su jardín de artista como un espacio para la belleza, el deleite sensorial y la creación pictórica.

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Vista de la exposición.

Esta exposición fue inicialmente un encargo de la Obra Social “la Caixa” y se inauguró en el Caixaforum de Sevilla; a continuación, se mostró en la Funda-ción Bancaja de Valencia y en el Museo Patio Herreriano de Valladolid. Ahora se presenta en el Museo Sorolla, con el patrocinio de la Fundación Museo Sorolla y la Fundación Mutua Madrileña.

Comisariada por Consuelo Luca de Tena, directora del Museo Sorolla, conjuntamente con María López y Ana Luengo, ‘Sorolla. Un jardín para pintar’ relata cómo Sorolla concibió su jardín de artista en su casa de Madrid y la influencia que ejercieron en su obra los patios y jardines de los Reales Alcázares de Sevilla y de la Alhambra de Granada.

Sorolla-Jardin 4Imagen: Clotilde en el jardín, 1919- 1920

La exposición presenta a un Sorolla maduro, que a lo largo de sus últimos años, en medio de los esfuerzos que le exige la realización del gran encargo de los murales de Visión de España para la Hispanic Society de Nueva York, encuentra el tiempo para pensar un jardín, trazarlo, plantarlo y cultivar¬lo, y sentarse por fin a disfrutarlo pintándolo —pues para Sorolla descansar y gozar eran lo mismo que pintar—: un Sorolla a la vez pintor y jardinero, como lo fueron otros pintores de su tiempo. Y finalmente llama la atención sobre los aspectos específicamente botánicos del jardín, que son los que le prestan todo aquello que Sorolla más estimaba: color, variedad, movimiento, vida.

CONTENIDOS
La exposición se compone de:
• Cuadros y dibujos de Joaquín Sorolla
• Fotografías del jardín en época de Sorolla
• Esculturas y azulejos procedentes de la decoración del jardín
(Colecciones del Museo Sorolla y la Fundación Museo Sorolla)
Y se articula en las secciones:
1. Un jardín para vivir. Un jardín para pintar
2. Primer jardín. Sevilla
3. El Patio Andaluz
4. Segundo jardín. Roma y Granada
5. El tercer jardín. Estanque y pérgola
6. Epílogo